Agencias * Notimex. 25 ago 08.- La Secretaría de la Reforma Agraria (SRA) resolvió un añejo diferendo por más de mil 500 hectáreas de la zona Lacandona, donde a través del diálogo y la conciliación logró el retiro de 47 familias de dos etnias que las ocupaban irregularmente.
El delegado de la SRA, Cesáreo Hernández Santos, dijo que lograron la solución del conflicto que data de más de 25 años, en el marco de la mesa interinstitucional para ese caso que permite la desocupación de un total de mil 549 hectáreas.
Se llevó a cabo la evacuación
Explicó que luego de un prolongado periodo de negociación y concertación con el poblado Flor de Cacao, municipio de Ocosingo, establecido por 47 familias de indígenas choles y tzeltales, éstas aceptaron evacuar la superficie de manera voluntaria.
En entrevista, abundó que los choles y tzeltales ocupaban las tierras desde 1981, pero con el acuerdo se concluye definitivamente uno de los conflictos agrarios que durante décadas se mantuvo entre esos dos grupos étnicos y los lacandones.
Desde 1981, recordó, los integrantes de esas etnias se asentaron en esas tierras de la porción también conocida como la ribera del río Usumacinta, cercana a la reserva comunal La Cojolita, perteneciente a la zona Lacandona.
Por ello, explicó, el riesgo de confrontación y agresión entre choles y tzeltales contra los lacandones, se mantenía latente, dijo.
De acuerdo con Hernández Santos, desde esa fecha, los representantes de esa zona lacandona habían solicitado la restitución o la desocupación de la superficie en posesión irregular por ambas etnias (choles y tzeltales).
Con bases
El funcionario dijo que los lacandones sustentaron su petición con base en la resolución presidencial de 1972 en la que el entonces titular del Ejecutivo Federal, Luis Echeverría Álvarez, los reconoció como legítimos propietarios de ese territorio.
El Delegado de la SRA reconoció el esfuerzo de las familias choles y tzeltales por alcanzar acuerdos y anteponer el diálogo como mecanismo fundamental de solución para dar fin a las disputas territoriales en esa región.
Renovación
Agregó que con la solución de este conflicto se abona a la tarea por reordenar la tenencia de la tierra en esa vasta zona de Chiapas.
Asimismo, prosiguió, se otorga certeza jurídica a los campesinos chiapanecos y se contribuye a la preservación del medio ambiente.
Hernández Santos resaltó que con este hecho concluye la controversia agraria entre grupos que históricamente mantenían antagonismo por la tierra y se abona a la estabilidad social y política en el medio rural de Chiapas